La casa de Asterión – Jorge Luis Borges
Te adentras en la obra de Borges y ya sabes que encontrarse laberintos e infinitos. Este brevísimo cuento nos mete en un laberinto-hogar para compartir la profunda soledad de su inquilino, que espera a su redentor. Leyéndolo vas dándote cuenta de quién trata, y al final lo que pensé es en darle un repaso a la mitología griega.
A mi cuerpo – Héctor Viel Temperley

Veo una necesidad de reconocimiento del cuerpo en el que habita. Se dirige a un «señor» como buscando cierta aprobación. Quiero resaltar estos versos:
«Mira mi cuerpo, torre de mi infancia,
mira mi cuerpo, cueva a la que vuelvo»
«oh cuerpo mío, antiguo cuerpo,
cueva para el amor,
torre para la guerra.»
La torre-cuerpo como guerra e infancia, la siento expresar una lucha contra él mismo, una inconformidad, baja autoestima, y en contraste la cueva-cuerpo como refugio de amor al cual vuelve, esta necesidad de cariño hacia él mismo. Y termina con esta estrofa:
«Señor, mira mi cuerpo. Es inocente.
Oh cueva de tu fuego,
oh torre joven.
Por los largos veranos que aún esperan,
por estar junto a mí,
que me perdone.»
Vivir en paz consigo mismo, quizá es lo que busca.
Es la primera vez que leo a este poeta y me encontré una frase suya que dice “Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo” y tiene varios poemas más hablando de eso, como tema recurrente. Quisiera explorarlo más para hacerme una mejor idea de qué va su obra y particularmente sobre el cuerpo, cosa que me interesa mucho.
De hibiscos e insectos – Natalia Durand
Me gusta el ensayo como este lugar donde se «ensaya» y como un round de práctica y para explorar ideas y el propio pensamiento. Pero a veces, siendo así, cuesta un poco conectar porque la sentí dispersa. Aunque los temas son interesantes, eso sí. Y también toca el tema del cuerpo, una coincidencia bien recibida.
🖖
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