Aquí hay una suspensión entre los fantástico y monstruoso. El protagonista se encuentra una criatura, como un niño desvalido, que emerge del grifo de su bañera. La rescata y va sintiendo apego hacia ella mientras la llena de cuidados que incluso transforma la vida cómoda que había alcanzado en torno a ella, al punto de ser como una madre (de hecho lo llama así la criatura). Pero precisamente debido a esa transformación de su vida, al darse cuenta, la desprecia. La historia termina de una forma muy extraña, al parecer el hombre reconoce que de los cambios puede venir algo bueno y termina pariendo ¿? él mismo, que abraza con felicidad al ser algo propio. Pienso que, entonces, el tema tiene que ver con el rechazo a lo desconocido aunque al principio intentemos hacerlo nuestro no lo aceptamos porque no es propio, pero cuando la transformación viene de dentro, es nuestra desde un inicio, eso que se desconoce, los cambios que conlleva, sí es querido.
volver a creer en la posibilidad de una isla – Anna Cristóbal Lecina

Aquí vemos alguien que reconoce hizo mal y está arrepentida. Los versos nos hablan de sus acciones, equiparables con lo que pasa en un matadero de animales, mientras se encuentra en un entorno tipo vacacional, en verano, el cual debería disfrutar pero pesa más el deseo de reconciliación y la realidad de sus sentimientos. La “isla” sería lugar de paz, donde encontraría la redención.
AI Is a False God – Navneet Alang
El texto nos recuerda que aunque las IAs estén avanzado rápidamente, y cada vez puedan hacer más cosas, no deben considerarse como una verdadera forma de inteligencia ni como una solución a todo. En cambio, se incrementa el riesgo de depender demasiado de ellas, ya que al carecer de cualidades humanas nos despojarían de las propias. Es cierto que pueden ayudar, sobre todo en mejorar la eficiencia de algunas actividades automatizables, pero es poco probable que creen una utopía. Bajémoslas del pedestal.
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