The Job at the End of the World – Ray Nayler
Un trabajador -resiliente- reflexiona sobre la reconstrucción después de desastres naturales, cada vez más comunes, y la importancia de su trabajo. A pesar de los desafíos y las pérdidas, encuentra propósito. Comparte con otro colega dichas reflexiones, el otro se enfoca más en atribuirles características divinas y ve a los desastres como castigos. Al final, de acuerdo ambos en que son cosas que suceden a todos, incluso a quienes se dedican a reconstruir, y sólo queda seguir.
World will end for as long as it needs to
Un mañana que es ayer – José Elgarresta
Nuestra naturaleza temporal se va construyendo conforme la vivimos, y la única manera de entendernos es a través reflexionar sobre lo que ya pasó. Parece que para ir adelante es necesario tener presente lo que quedó atrás.
Estos versos en particular me vuelan la cabeza y sacuden:
Nunca sabremos
a qué vinimos,
sólo lo que sucedimos
ser.
Al final menciona una atemporalidad del corazón, lo veo como si en nosotros habitan los tres: pasado, presente y futuro.

Pronto voy a tomar el taller sobre Byung-Chul Han y los temas aquí mencionados con Ernesto, entonces voy haciéndome de lecturas aprovechando que ha comenzado a publicar sus piensos. Sus talleres han sido un gran hallazgo para mi porque transito acompañada temas complejos que me interesan para ayudarme a entenderlos y expandir perspectivas.
Aquí aborda lo que implica el agotamiento y vacío en la sociedad moderna, destacando la fatiga física y mental que experimentan los individuos, esto se da porque estamos enfocados en el rendimiento y la productividad. Menciona varios autores que en común advierten sobre el peligro inminente de un declive social y una crisis existencial, instando a reflexionar sobre las consecuencias de una búsqueda implacable de deseos materiales y falta de conexiones significativas.
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