Un gato, que vivía en el edificios del departamento donde vivía el protagonista, se vuelve parte fundamental de una pareja. Al principio, como dio mucho detalle del espacio y movimiento dentro de él pensé que el departamento tendría su lugar como personaje, o algo más interesante, pero luego todo era repetitivo en torno a él y su amiga, algo del gato (que no le creí la manera en la que se acomodaba sobre ella) y el fetiche extraño que hicieron a su alrededor. Ni me gustó la historia.
Para una historia del viento – Rodolfo Reyes Macaya
Es la historia de una pareja que vive en un lugar aislado y frío, donde el viento es un elemento constante y simbólico para el desamor, la nostalgia y la resignación. Un retrato de la condición humana en un espacio hostil y marginal.
What AI Teaches Us About Good Writing – Laura Hartenberger

Solemos impresionarnos con lo bien que escriben las IAs a partir de los LLMs porque parece, muchas veces, que lo escribió una persona. Y es que sí, son producto de un repositorio muy grande de producción humana e imitan muy bien. Sin embargo, la escritura, la buena escritura, tiene un toque muy único, un balance entre conformidad e inconformidad, entre retórica intencional, y, sobre todo, una voz. Todos estos modelos vienen a cambiar la manera en la que entendemos originalidad y propiedad, así como resaltar la importancia del uso de metáforas y la maleabilidad del lenguaje.
Lo veo mucho en el taller de los jueves, una misma consigna para diferentes personas produce obras muy diferentes y se les nota la voz propia de cada quién en ellas. La escritura es herramienta para pensar y, aunque suene slogan motivacional, muestra una voz y experiencia que es única e irrepetible.
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