
Una mujer va al zoológico buscando odiar como una solución a su costumbre de amar y perdonar, y para no «morir de amor», esto para lidiar con el rechazo de un hombre. Cada uno de los animales con los que se encuentra representan algo y fungen de espejo. Los leones, león y leona, un amor pleno, la jirafa la inocencia, el hipopótamo la impaciencia, los monos la desnudez y a su vez la vulnerabilidad, el elefante la pesadez, el cuatí la ingenuidad y el camello un deseo de reconocimiento. Hay un breve momento en una montaña rusa que la descoloca y termina su viaje existencial con el búfalo, con quién sí encuentra el odio pero termina siendo el mejor reflejo de sí misma y sólo puede decirle te amo. Este texto es uno de tantos que aprovechan la animalidad para reflexionar sobre lo humano.
Que se quede el infinito sin estrellas… – Severo Sarduy
Teniendo presente la teoría del origen del universo y tomando el cuenta las largas distancias que tiene que recorrer la luz de las estrellas para llegar a nosotros, recibimos, entonces, del universo pura luz en tiempo pasado. El autor propone eliminar las estrellas como forma de suspender el tiempo, pero al hacer esto nos quedamos sin presente y condenados al olvido.
La charla de los vivos – Amal Fares
Un breve ensayo sobre la representación de muerte en diferentes culturas del mundo, junto con sus tradiciones. Al final destaca la importancia del baile como una forma de aliviar el dolor y celebrar la vida.
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