
Es normal tenerle miedo a lo desconocido, es nuestro mecanismo de defensa y en definitiva un asunto muy explotable a la hora de ficcionar.
¡Cuán profundo es el misterio de lo Invisible! No podemos explorarlo con nuestros mediocres sentidos.
¿Y si, además, eso desconocido radica en nuestro interior? Del miedo a la locura hay un pasito muy chiquito.
Hablando del miedo, otra cosa muy común que nos aqueja es la preocupación y va muy de mano con lo desconocido, pues la incertidumbre abruma. Al final la poeta decide dejar a un lado sus preocupaciones y simplemente ser.
Algunas ideas en torno a la sopa de pescado – Bárbara Mingo Costales
De un evento muy cotidiano como preparar una receta podemos divagar a muchísimos temas. Es algo muy bonito del ensayo, pues de esos divagues salen muchas cosas interesantes.
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