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La factoría de Farjalla Bill Alí – Roberto Arlt

En este cuento está el personaje principal que le da nombre a la colección El criador de gorilas, sus cuentos africanos. Tomé la recomendación de leerlos gracias a Piglia en Formas Breves, donde habla muy bien de ellos. Y sí me gustó El cazador de orquídeas, por ejemplo, aunque lo sentí más como una fábula.

Ahora que leí este, la verdad, no me gustó. Entonces me puse a investigar un poco más. Me encontré con que realmente no fue muy bien recibida esa colección. «Son cuentos mercenarios -se dijo de ellos- que no pertenecen, en realidad, a la literatura» menciona Aníbal Jarkowsky y «mediocre(s) cuentos exóticos, nacidos de un tardío y deslumbrado conocimiento de otras regiones del mundo, y que salvo alguno que otro pasaje carecen de esa atmósfera que es estilo profundo de su mejor obra» dijo Julio Cortázar en el prólogo de sus obras completas. Ouch. Para leer un buenísimo análisis de esta colección haz click aquí.

No siempre me van a gustar los cuentos que lea.

Ode to a Nightingale – John Keats

El canto del ruiseñor conduce al poeta a una experiencia intoxicante, de hecho lo compara con el uso de alcohol y drogas. Hay una conexión entre la felicidad y la agonía, entre la vida y la muerte. Abrumado por la realidad, añora un escape, siendo el ave un medio, para encontrar sentido a través de la poesía, pero se da cuenta que solo la muerte es el verdadero escape. Ante esa ambivalencia, lo que nos queda es ese vuelo de imaginación que, por un momento, nos aleja del sufrimiento.

Oda al ruiseñor según Midjourney

Puedes leer la versión en español aquí.

Bueno para nada – Mark Fisher

Es muy importante hablar de la depresión. Y es muy común que la depresión nos haga creer que somos -buenos para nada-. El autor comienza hablando un poco de su experiencia y luego termina echándole la culpa al poder, «La depresión colectiva es el resultado del proyecto de resubordinación de la clase dirigente». Discrepo porque la depresión viene y se manifiesta de muchas maneras. Para mí tiene mucho que ver con que nuestro cerebro paleolítico no está capacitado para lidiar con nuestra modernidad, pero supongo que tengo que desarrollar esto primero antes de entrarle a la discusión.

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