Hoy se cumplen 21 días de lecturas diarias siguiendo el programa de La Triada Bradbury, y son los días en que supuestamente se hace un hábito. Debo decir que sí, cada día que pasa me involucro más en esto y dispongo momentos para encontrarme con las tres lecturas, apoyándome en un par de herramientas para hacer mis apuntes y aprovechando la bendita movilidad del celular para hacerlo donde se pueda, a veces en fragmentos para después juntar las piezas y a veces metiendo turbo pero sin fallar. Además esta inmersión también poliniza mis otras lecturas y definitivamente es un gran apoyo para la escritura. Para el Reto Bradbury me estoy llenando de ideas, porque de este todavía no publico nada. Estoy pensando en qué espacio darle y lo que he escrito está esperando tallereo. Aunque aún así siento que sí estoy avanzando porque la clave es no soltar.

La isla a mediodía – Julio Cortázar
Este cuento lo tomé como recomendación a partir de sus Clases de literatura en Berkeley, las cuales compilaron en un libro que te acerca a cómo fueron sus clases y muy recomendable para acompañar la formación en este arte.
Aquí hay un manejo muy interesante del tiempo y la doble historia contenida. Y qué mejor para hablar sobre él que en palabras del propio autor:
Escribí el cuento con la impresión (y digo impresión porque nunca hay explicaciones en estas cosas), con la sensación de que en algún momento hay un desdoblamiento del tiempo, lo cual significa un desdoblamiento del personaje. Los que conocen algunos cuentos míos saben que el tema del doble vuelve como una recurrencia de la que no puedo escapar
Julio Cortázar, Clases de Literatura
Hay en tus ojeras luna diluida
y olor de jazmines, y triste cantar,
la nostalgia en ellas quedose dormida,
disuelta en las perlas de un dulce llorar…
Cuando lloras cantan tus lágrimas puras
los himnos sagrados que Eros formó,
y hay en tus arcanas pupilas oscuras
los hondos misterios que Apolo cantó.
Desmayan los sueños en sus tristes rasos
que mudos semejan pálidos ocasos…
pálidos ocasos de riente ilusión…
Mientras sus hogueras tus labios encienden
y tus dos ojeras en tu rostro prenden
el lirio azul pálido de su corazón…
Lo que más me gustó fue la imagen de la luna diluida para describir las ojeras. Y bueno, todo él está lleno de imágenes muy preciosas, con su toque mitológico.
Hacen mucho incapie en que este, su primer poema publicado, lo escribió a los 12 años, y es que sí es impresionante. Además se lo dedicó a su hermana, me imagino que se inspiró en algún momento que la vio nostálgica.
El dispensario marino – Juanjo M. Jambrina
De todo se ha dicho sobre el mar que evidentemente también tendría su parte curativa. Aquí el autor da muchos ejemplos de aplicaciones médicas y el mar como tratamiento. Además menciona su presencia en la cultura pop con varias películas donde aparece con este motivo.
Leyendo esto se me antojo irme al mar a curarme, de lo que sea, pero curarme.
La textoteca es un experimento interesante. Su punto de partida son los programas propuestos por Bradbury, pero le encuentro mucho potencial además de funcionar como archivo. La estoy creciendo paralelamente en Obsidian donde se complementa con una red de notas y apuntes.
Además, la veo como un medio de comunicación para la Stef del futuro, entonces se abre una conversación que parte de este punto a la cual poder regresar guardada en un pequeño rincón del Internet. Hola Stef, espero te encuentres bien.
🖖
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